Déficit de atención ¿Lo tienes?



Hola chicas! El déficit de atención es uno de los trastornos neuro conductores muy común en esta era. Por lo general, aparece de niño y muchas veces continúa en la edad adulta. Quienes padecen de este trastorno, ya saben cómo afrontarlo diariamente, siendo por lo general que se olvidan de las cosas o demoran mucho más para consolidar otras.

Déficit de atención+

Las actitudes son variadas, pero muchas coincidentes. Te identificas con alguna de ellas?

Olvido

Entras a un cuarto y olvidas por qué fuiste a ese lugar. Das vueltas y vueltas e vuelves a rehacer el camino pero nada sale como tu piensas y claro, muchas veces no viene la idea a tu mente por más que hagas todo para activarla.

Y qué decir cuando en clase tienes de esas ideas que vienen a la mente muy pocas veces en la vida y te apresuras a levantar la mano y demoran dos segundos en darte la palabra, cuando se deciden, ya te olvidaste. Cómo para morir no?

Sales de tu casa apresurada y al llegar a la esquina te das cuenta de que dejaste algo tremendamente importante en ella. Vas contra reloj y no sabes qué hacer si volver y perder más tiempo o si dejarlo y sufrirlo todo el día.

Cuando te preparas para salir y claro, a último momento te salta algo en la blusa y tienes que volver a cambiar tu ropa.

Conversación

Déficit de atención

Al conversar muchas veces te pasa que, en el hilo de la frase se te van ocurriendo muchas variantes, al final terminas enlazando tantas de ellas que la frase pierde sentido.

Ni que hablar cuando te explican alguna cosa y tu ni prestaste atención y luego te piden que les repitas lo que te han dicho, quieres salir corriendo tan rápido que no se note ni la estela.

Tranquilidad

En esos días en que estás tan acelerada que necesitas de un ambiente tranquilo para poder proseguir con tus cosas, trabajo o estudio, y tu mente comienza a perderse en todos los detalles de alrededor.

Paranoia

Déficit de atención

Al ir en ómnibus, muchas veces entramos en pánico, en esos largos trayectos interminables y las personas alrededor comienzan a parecer sospechosas, no estás muy segura de qué pero te dan una sensación de que algo no está bien. Y comienzas a sentirte incómoda y moverte reiteradas veces en el asiento.

Cuando al caminar de vuelta a tu casa, te parece que te persiguen y como que toda sombra o sonido te parece sospechoso, comienzas a dudar hasta de tus propias sensaciones y no sabes bien cómo proseguir.

Este es un trastorno que puede ser tratado, lleva su tiempo pero una vez que se ha localizado y erradicado, te sientes mucho más libre.

 

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.